La historia de Leifr Chocolatier no comenzó como un proyecto comercial. Comenzó como una curiosidad.
Durante sus años universitarios, Camila Andrea Orellana Carvallo descubrió en el chocolate una forma de financiar sus estudios, pero también un oficio que despertó una profunda admiración por el cacao y por la técnica chocolatera.
Mientras avanzaba en su formación profesional, dedicaba largas jornadas a aprender sobre templado, cristalización, comportamiento de la manteca de cacao, selección de ingredientes y desarrollo de recetas. Lo que inicialmente fue una necesidad terminó convirtiéndose en una vocación.
Después de la pandemia decidió transformar ese conocimiento en un proyecto de vida.
Así nació Leifr Chocolatier, inspirada en el explorador vikingo Leifr Erikson, símbolo de descubrimiento, curiosidad y valentía para recorrer nuevos caminos.
Del mismo modo, Leifr busca explorar el verdadero potencial del chocolate, alejándose de los productos industriales elaborados con grasas vegetales sustitutas, exceso de azúcar o sucedáneos, para volver al protagonista principal: el cacao.